Hágase unos areticos

  • Jerga de la bisutería y otras ciencias artesanales

    Parchar: Colocar un parche de tela con mercadería en cualquier locación que suponga el tránsito de féminas trastornadas por la posibilidad de comprar aretes, pulseras , colares y guindajos hechos artesanalmente. Los mejores lugares para parchar resultan ser las inmediaciones de la U, las clases aburridas cuando el profesor anestésico ve para otro lado mientras uno pasa la bolsita o el parche, las playas porque los caracoles salen gratis y los turistas son más tontos y más felices, las ferias de fin de año tipo Fercori y últimamente el mejor nicho de mercado descubierto han sido los Congresos o Seminarios Feministas. No lo piense más, deje que la adrenalina le corra por los dedos y atrévase a hacer su propia bisutería con los consejos prácticos que le estaremos dando en esta nueva sección.

    Empezar a armar chunches

    Cierto, basta con pegarse un avenidazo los domingos para darse cuenta que hay demasiada artesanía en la calle, pero también es muy cierto que alguna no alcanza el estándar para ser considerada “única, irrepetible y cool“. Muchos de estos chunches no pueden disimular la etiqueta de “hecho en Japón, ensamblado en Corea y vendido en Chepe“, antes de llegar a nuestra oreja. Así que… ¿por qué no hacerla uno mismo?

    La clave es escoger materiales novedosos y colores que mantengan cierta armonía. Piense en chapas de birra, semillas de sandía, conchas o abalorios que pueden adquirirse bien baratos en cualquier tienda especializada. Además de ser una excelente terapia anti-estrés, si usted la acompaña con una tacita de café y algunas buenas (os) compas decididas a “darle bimba“ al chunchero, puede convertirse en una adicción, pero de las buenas, porque genera ingresos palpables.

    Consígase:

    Unas pinzas como las de la foto
    30 gr de alpaca
    Tijeras
    Hilo encerado o cola de ratón
    Abalorios (que será todo lo que usted pueda y quiera guindarse)
    (ojo: todo lo anterior se encuentra a la venta en las tiendas de materiales de bisutería)

    Los aretes y el gancho:

    Corte con la pinza aproximadamente 10 cm de alpaca. Con ayuda de esta haga una gasa en uno de los extremos. Luego dispóngase a hacer una segunda gasa más grande y opuesta a la primera. La tercera gasa es la que termina el gancho. A ver, si ya se perdió, va más facil: haga 3 gasas seguidas de tres tamaños diferentes en direcciones opuestas. Si sigue perdida, fíjese en las fotos. Los ganchos también se venden listos en las tiendas, pero estos resultan menos terapéuticos que los que uno hace imaginándose la cara de la suegra o el pescuezo del chavalo que no llama después de la última cita.

    Los ganchos tienen una base de palito para meterle pelotas.

    Corte un pedazo de alpaca de unos 6 cm. Con la pinza gire un extremo del alambre y haga una pequeñísima gasa. Procure que quede bien cerrada.

  • Los aretes y las pelotas

    Luego de tener listas las pelotas o las vainas que le va a encaramar al arete, calcule 1 cm después de la última pelota y corte.

    Luego haga otra gasa para cerrar el arete… ensamble y ¡sea feliz!

    Por último, coloque la base en el gancho, póngaselo en la oreja y sonría.

    Si quiere variar, puede sustituir el alambre de alpaca por hilo encerado y cerrar las gasas con nudos.

    Todo el mundo le va a preguntar dónde compró tan espectaculares joyas, así que no finja falsa modestia, en ese momento de envidia por sus bellos aretes el cliente resulta más vulnerable, así que anúnciese como artesana y “levante bandera”.

    Levantar bandera: ¡Así se le llama a la primera venta del día!

Fotografía: Carlos Alvarez
Agradecimiento: An Gutiérrez de Accesorios Hipokampo (hipokampocr@gmail.com)
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